Un silo es una construcción pesada sometida a grandes esfuerzos. Por lo tanto, la preparación del terreno y los cimientos son una de las partes más importantes del proceso de instalación.
Paso 1: Análisis del terreno
Antes de comenzar la construcción se realiza una investigación geotécnica para evaluar la capacidad de carga y la capacidad de drenaje del terreno.
Paso 2: Excavación y drenaje
El terreno se excava al nivel correcto y se instalan tuberías de drenaje para evitar la acumulación de agua bajo el silo.
Paso 3: Losa de hormigón
Se vierte una losa de hormigón armado gruesa. Las dimensiones dependen del tamaño del silo, pero la losa debe soportar tanto el peso del silo como la carga del grano.
Paso 4: Control y curado
El hormigón debe curarse adecuadamente antes de que pueda comenzar la instalación. Se realizan controles de planitud y resistencia antes de montar las piezas del silo.
Resumen
Un cimiento bien preparado es la clave para un silo seguro y duradero. Al no comprometer este paso, se prolonga la vida útil de toda la instalación.